Vegas de Coria. Las sombras del miedo

La localidad de Vegas de Coria, dista 134 Km de la ciudad de Cáceres y pertenece al concejo de Nuñomoral, aunque por si misma constituye el corazón de la comarca de Las Hurdes. Si queremos planear una visita a las principales poblaciones de la comarca, es indispensable alojarse en la localidad y tomarla como el centro de todas las salidas que efectuemos.

Aunque es una pequeña alquería con unos 261 habitantes censados, se convierte en un lugar de inigualable belleza por sus parajes naturales y por la ya consabida hospitalidad de los habitantes hurdanos.

Su economía siempre está ligada a las labores agropecuarias, especialmente huertos de verduras.

Situada entre grandes desniveles de sierras y montes, en Vegas de Coria se disfruta del ambiente especial que destilan Las Hurdes, de la naturaleza y de una tranquilidad que hace que desconectemos de la vida ajetreada.

Arquitectura Hurdana

Se trata de la típica población dividida por el paso de una carretera, pero con un especial encanto al ser atravesada por el rio Hurdano, lo cual nos dará la oportunidad de disfrutar de largos paseos en contacto con la naturaleza sin apenas salir de la población. Encontraremos también los primeros indicios de las clásicas casas hurdanas, aunque para disfrutarlas de llenos tendremos que desplazarnos a la localidad de Martilandrán.

Siendo un lugar tranquilo y pequeño, nos da la oportunidad de alojarnos varios días dado que las poblaciones cercanas son abundantes y de obligada visita. Pero sin duda un lugar que todo turista de naturaleza debe visitar es el meandro El Melero, que aunque perteneciente a la provincia de Salamanca, se hace visible desde la provincia de Cáceres a tan solo 13 Kms de Vegas de Coria. A 30 minutos de Caminomorisco se encuentra el lugar quizá más visitado de la zona. Un accidente natural llamado Meandro del Melero. Es un lugar donde el río Alagón hace un giro inesperado y que lo convierte en uno de los parajes naturales más bonitos de España. Desde el mirador «La Antigua» podremos observarlo y nos daremos cuenta de la sensación de estar en un remoto país. Además disfrutaremos del típico paisaje hurdano.

Meandro del Melero

Mirador del meandro

Podemos realizar actividades de ocio relacionadas con el senderismo y la apreciación de la naturaleza, así como actividades deportivas, además por supuesto de visitar lugares cargados de leyendas y costumbres ancestrales de la zona.

Si la visita la efectuamos en periodo estival, será un lugar de ocio la piscina natural situada junto al puente del rio Hurdano. Este tipo de piscinas abundan en la zona y algunas son muy conocidas, como la de Caminomorisco.

Piscina natural

Aunque el patrimonio natural impera en Vegas de Coria, deberíamos visitar la pequeña iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, en el centro de la localidad.

Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción

En conclusión, aunque al llegar a Vegas de Coria tengamos la impresión de ser un lugar perdido y diminuto, en realidad se trata de una localidad donde la naturaleza y las poblaciones cercanas constituyen todo un reto para el turista.

Las apariciones y el miedo

Una serie de apariciones de seres desconocidos puso el terror en las mentes de los habitantes de Vegas en noviembre de 1982.

El 10 de noviembre, Eusebio Iglesia y su hijo Florián se encontraban descargando materiales de construcción en la puerta de una vivienda cuando escucharon una especie de lamento detrás de ellos. Cuando se volvieron para ver que ocurría, tan solo vieron una especie de llama azul que al instante desapareció sin dejar rastro ni señales de quemaduras en lugar alguno. Esto se produjo hacia las 13:00 H.

Al día siguiente, Nicolás Sánchez Sánchez estaba levantando un pequeño muro de ladrillos en la puerta de su casa. Eran las 21:45 aproximadamente y por la tanto estaba oscuro. De pronto divisó una luz que lejos bajaba por el monte, pero no le dio importancia.

Al rato también el, como Eusebio y Florián, escucho un lamento. Pero esta vez lo que Nicolás vio lo dejo aterrado. Un pequeño ser negro comenzó a crecer delante de sus ojos hasta alcanzar los dos metros de altura. Er una sombra en la cual no se distinguían rasgos faciales. Empezó a avanzar hacia Nicolás, el cual se había armado con dos ladrillos en las manos. Aterrado, entró en su casa a la par que aquel ser se dio media vuelta y desapareció.

El día 13 de noviembre se produce uno de los encuentros más significativos. De nuevo Eusebio Iglesias es el protagonista. Encontrándose con una mula en el campo, cerca de la curva de Arrolobos (llamada así por estar en la carretera que se dirige a la localidad del mismo nombre), observa a plena luz del Sol una figura ensotanada de casi tres metros de altura, lo cual es algo descontextualizado, no debería estar allí.

Asustado y a la vez con decisión, Eusebio se acerca y pregunta: ¿Somos personas o qué?

Como respuesta recibe un sonoro…. ¿ES QUE NO ME CONOCES?

Eusebio asustado corrió al pueblo y cuando contó su historia se dio cuenta de que muchos lugareños habían tenido experiencias similares a la vivida por él.

El 3 de febrero de 1983, de nuevo Florián es el protagonista. Paseando por la carretera, divisó en la curva de Arrolobos de nuevo un ser, pero esta vez vestido de negro y con una línea blanca en el lateral de sus ropajes.

En ese momento aparecieron tres adolescentes, Joaquín Sánchez, German Domínguez y Cristino Domínguez hermanos los dos últimos). Venían en bicicleta y los cuatro contemplaron como el ser comienza a descender por el barranco que se encontraba en la curva, y como más tarde saltaba de roca en roca. Los tres adolescentes volvieron al lugar al día siguiente y contemplaron de nuevo la misma escena.

Curva de Arrolobos

El 9 de febrero, Jesús Sánchez Sánchez (hermano de Nicolás) se encontró frente a frente al entrar en su casa con un ser ataviado con una sotana blanca y también de unos tres metros de altura. Despavorido se metió en casa y no volvió a saber de aquella aparición.

El cronista extremeño Félix Barroso, que en aquellas fechas se encontraba trabajando como profesor en Nuñomoral, se interesó por los hechos y entrevistó a los testigos, dando como resultado un par de artículos escritos por el mismo en el diario regional HOY.

Uno de los testigos fue el panadero de Vegas de Coria, de nombre Pascual, amigo de Félix. Según el cronista, Pascual era un hombre serio y del cual podías fiarte.

Pascual, volviendo del reparto diario de pan en Arrolobos, al pasar por la famosa curva, notó como su furgoneta era «atraída» hacia el barranco. Asustado frenó y continuó a pie el resto del camino hasta Vegas de Coria. El caso de Pascual no fue el único. Otras muchas personas relataron el mismo hecho vivido en aquella curva. Todos coincidían que el punto en el cual la atracción era más acusada era aquel en el que una antigua cruz de ánima había caído hacía tiempo desde la cuneta al rio desde la curva de Arrolobos. En aquella cruz se detenían las comitivas fúnebres que desde Arrolobos se dirigían al cementerio de Vegas para dar sepultura a los fallecidos.

El barranco por el cual los seres bajaban

El propio Félix Barroso fue testigo de un hecho insólito. El 6 de febrero de 1983 varios vecinos del pueblo junto a Félix patrullaban la zona en busca de las apariciones que, días atrás, estaban atemorizando a los habitantes del pueblo. De repente vieron en el cielo dos plataformas triangulares de gran tamaño con tres potentes focos cada una y un halo alrededor que las iluminaba levemente, esos extraños objetos desprendían una potente luz que iluminaba los montes próximos a la carretera de Arrolobos.

Fueron numerosas las batidas de vecinos que salieron para dar caza a aquel ser o seres sin tener éxito alguno. A día de hoy es casi imposible sacar palabra alguna a los vecinos de Vegas acerca de aquellos hechos.

 

Alojamientos en Vegas de Coria

  • Hotel Rural Los Ángeles

Enlaces de interés

Web Mancomunidad de Las Hurdes

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Translate »