Garganta la Olla. El caso de José Pancho. La Serrana

La localidad cacereña de Garganta la Olla se sitúa a 115 Kms de Cáceres en la comarca de La Vera. A fecha de 2019 cuenta con una población de algo más de 1000 habitantes. Sin duda se trata de una población singular, tanto por su emplazamiento geográfico entre sierras como por sus características construcciones distribuidas a lo largo de un entramado de encantadoras callejuelas. Uno de esos lugares con un encanto especial en el que perderse durante horas disfrutando de su rico patrimonio tanto religioso como civil. Destacar su impresionante entorno natural plagado de gargantas de agua.

En 1978 la población fue declarada Conjunto Histórico-Artístico por la conservaciòn de su bella arquitectura popular y sus casas señoriales.

Garganta la Olla

Una vez lleguemos a la localidad podemos situarnos en la calle principal, la calle del Chorrillo y admirar la belleza y singularidad de sus casas y construcciones. Es precisamente en esta calle, en su número 3 donde encontraremos la Casa de las Muñecas. La identificaremos inmediatamente por su fachada de color azul. La casa se construyó alrededor del año 1557, fecha en la cual inició su retiro el emperador Carlos V en el Monasterios de Cuacos de Yuste. Ante la llegada de emperador se decidió la construcción de varios prostíbulos para el «entretenimiento» de su séquito. Esta casa es uno de ellos. Además de su color azul, se observa una muñeca en el dintel de la puerta. Este motivo decorativo se repite en el labrado de la cerradura en su puerta, y junto a su color azul de fachada conformaban la manera de identificar la casa como prostíbulo.

Casa de las Muñecas

Las calles de Garganta la Olla constituyen de por sí una importante parte de su patrimonio. Perderse en ellas puede ser una delicia, porque además nos iremos encontrando paulatinamente con sus edificios civiles y religiosos en nuestro paseo.

Calle del Chorrillo

Callejón de peculiares medidas

Plaza y Ayuntamiento

Casa típica garganteña

Patrimonio

Entre sus casas señoriales destaca la Casa Carvajal,  la única que posee un escudo nobiliario en su fachada. En ella nacio Don Pedro de Carvajal, Virrey de Nápoles.

Casa Carvajal

Cuando encontremos la Casa de Félix Mesón Gómez nos daremos cuenta de que su escudo en la fachada esta picado, debido a la relación que la familia tenía con la Santa Inquisición, presente en Garganta la Olla. Cuenta la leyenda que esta casa nació María Luisa de Carvajal, la que pudo ser la «Serrana de la Vera» en el S XVI, y de la cual hablaremos más adelante.

Casa de Félix Masón Gómez

Al visitar la Casa de la Peña nos sorprenderá su curiosa construcción, fruto de una ingeniosa idea para aprovechar el espacio arquitectónico.

Casa de la Peña

Aunque ya no cumple la función para la que fue construida en 1576, al viajero le encantará visitar la Casa de Postas. En la época de Carlos V sirvió como posada a los viajeros. En su columna exterior se puede observar la fecha de construcción, así como la fecha de restauración en el siglo XVIII en el dintel de su puerta.

Casa de Postas

La presencia de la Inquisición en Garganta la Olla aún conserva un rincón: El Museo de la Inquisición. La llegada de la institución en 1606 a la localidad y el hecho de que el propietario de la vivienda fuese un miembro cercano a la Inquisición lleva a albergar el museo en esta casa.
El museo es etnográfico, reflejando la vida cotidiana del municipio a través de enseres y mobiliario de uso común, aunque se conservan cadenas y argollas con las cuales se sujetaba a los reos para su interrogatorio. En la planta de abajo se puede visitar el antiguo calabozo, y ya en el piso superior se sitúa un balcón donde exponer a estos últimos. En este museo también quedan recogidas las máquinas y utensilios de tortura utilizados en la época. Antes de salir del museo visitaremos el despacho del inquisidor, en el cual y fuera de la vista se encuentra un habitáculo en el que se guardaban documentos relativos a los interrogatorios.

Museo de la Inquisición

La Iglesia de San Lorenzo es la parroquia de Garganta la Olla y está dedicada a su patrón. Fue declarada Monumento de Interés Cultural. Construida en el siglo XVI destaca por su torre en la cual se sostiene una cruz dedicada a la memoria de las víctimas de «La Serrana», nombrada anteriormente. Tres elementos destacan en su interior: un impresionante retablo barroco, el museo de arte religioso y uno de los pocos órganos barrocos que se conservan en España.

Iglesia de San Lorenzo

Retablo barroco

 

Museo de arte religioso

 

Órgano barroco

Por último, el turista debería visitar la Ermita del Satísimo Cristo del Humilladero. En su interior encontraremos un Cristo de la Caridad del siglo XVI, así como un Nazareno y un Cristo atado a la Columna ambos del siglo XVIII. Llamará la atención un cuadro de azulejos talaveranos del XVII.

Ermita del Santísimo Cristo del Humilladero

El caso de José Pancho

En el año 1948 José Pancho Campos, vecino de Garganta la Olla vivió un suceso que no olvidó en su vida. José, tenido por un hombre cabal y muy serio, trabajaba en la finca La Casilla, a la cual subió en lo alto de la sierra para atender su rebaño de cabras. Ya de noche, José escucho el murmullo de gente conversando en el exterior de su choza. Extrañado abrió la puerta y se encontró con una mujer enlutada de muy alta estatura que se mantenía en silencio. José la invitó a sentarse al lado del fuego dado el intenso frío. Al poco José se percató de que la mujer tenía pezuñas de cabra y no pies. Muy asustado grito «¡Jesús!». La mujer salió corriendo y nunca más la volvió a ver. José marchó hacia el pueblo y contó lo ocurrido. Más tarde enfermó y una vez recuperado se volvió sumamente religioso y muy receloso de la sierra. Nunca se supo que fue de la mujer ni que era en realidad.

Cementerio de Garganta la Olla

Tumba de José pancho

Les dejamos una dramatización de los hechos

La Serrana de La Vera

Existe una leyenda sobre una joven a la cual pidieron en matrimonio en Garganta la Olla. Cuando se acercaba la fecha de la boda, su prometido la abandonó habiendo ya mancillado su cuerpo. El resultado fue que la joven se retiró a vivir en una cueva de la sierra. La muchacha desde entonces atraía a los hombres que pasaban por allí y después de embriagarlos mantenía relaciones con ellos. A continuación los asesinaba. El siguiente desdichado era invitado a beber hasta emborracharse utilizando el cráneo del anterior desgraciado como vaso.
Hoy día existe un magnífico mirador desde el cual se observa la población y en el cual se encuentra una estatua dedicada a la Serrana. Así mismo, en agosto se celebra la Fiesta de La Serrana.

Mirador de La Serrana

 

 

Alojamientos en Garganta la Olla

  • Casa Rural Parada Real
  • Hotel Rural Carlos I
  • Hostal Yuste
  • Casa rural La Leyenda de la Vera

Enlaces de interés

Ayuntamiento de Garganta la Olla

Museo de la Inquisición

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